blog

¿CORRER ES PERJUDICIAL PARA EL SUELO PÉLVICO?

 

A veces, cuando utilizamos anglicismos, ocurre que un concepto que conocemos de toda la vida, se convierte mágicamente en algo novedoso y revestido de cierto glamour.  Esto es lo que ha ocurrido con el término "running", que ha sustituido en tiempos recientes al tradicional deporte de correr, tan antiguo como el deporte en sí.

En los últimos años ha crecido el número de adeptos a este saludable deporte, llegándose a generar una auténtica "fiebre" en torno a esta actividad.

La pregunta es: ¿existe la letra pequeña de este deporte o es oro todo lo que reluce?  Lamentablemente, debemos informar de que aunque el running resulta altamente beneficioso para la salud (mejora el sistema cardiovascular y pulmonar, fortalece los músculos, reduce el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades como la diabetes tipo II o la hipertensión), previene la osteoporosis, permite perder peso y favorece el descanso tras el ejercicio entre otros), perjudica a un importante grupo de músculos que conforman el suelo pélvico¿Por qué perjudica el running al suelo pélvico?

El running, al igual que el tenis, el pádel o el voleibol, es considerado un deporte de alto impacto.  Para realizar este tipo de deporte se han de levantar los pies del suelo produciéndose un gran impacto sobre el cuerpo al volver a tomar contacto con el suelo.  Son los deportes que requieren de mayor fuerza y no son apropiados para personas con problemas en las articulaciones o en los huesos.

Uno de los mayores damnificados de la práctica de este tipo de deporte es el suelo pélvico.  Con cada impacto de nuestros pies sobre el suelo al caer después de un salto, aumenta considerablemente la presión abdominal, y el suelo pélvico al estar localizado en el bajo abdomen es el que más sufre.

Esto explica que la incidencia de incontinencia urinaria en personas que realizan con frecuencia deportes de alto impacto sea alta.   Muchas chicas jóvenes se sorprenden ante la aparición de la incontinencia urinaria ya que la asocian con mujeres de elevada edad; sin embargo, se considera que más de un 35% de mujeres que practican deportes de alto impacto la sufren.  Como veis, el porcentaje es más que considerable.

¿Qué se puede hacer para mitigar el efecto negativo de la práctica de este tipo de deportes sobre el suelo pélvico? 

Antes que nada, es importante resaltar que no es lo mismo correr al aire libre que correr sobre cinta.  El impacto no sólo sobre el suelo pélvico sino también sobre las rodillas es mucho mayor sobre una cinta (donde existe menor amortiguación), que cuando corremos al aire libre.  Por eso, en la medida de lo posible, recomendamos que corráis al aire libre.  También es recomendable correr a ritmo suave para mitigar el impacto sobre las articulaciones en general y sobre el suelo pélvico en particular.

Dicho esto, para mitigar el efecto negativo del running sobre el suelo pélvico, lo mejor es mantener la musculatura del suelo pélvico fuerte y sana.  Puedes seguir una fácil terapia de ejercicios del suelo pélvico diaria (ejercicios de Kegel) y así compensarás el daño que a tu suelo pélvico le hace tu deporte preferido!

BOLAS CHINAS DE FARMACIA O DE SEX-SHOP

Si eres mujer, has tenido uno o varios hijos, o bien has llegado a la etapa menopáusica es muy probable que te hayan recomendado utilizar las famosísimas bolas chinas con el fin de fortalecer la musculatura del suelo pélvico.  Y si nunca has utilizado este tipo de dispositivo antes, es posible que tengas un montón de dudas y no sepas adónde acudir.  En este post vamos a intentar despejar esas dudas y sobre todo ayudarte a decidir si debes adquirir las bolas chinas de farmacia o de sex shop.

Pero comencemos por el principio: ¿qué son exactamente las bolas chinas?

Las bolas chinas, consisten, como su nombre anticipa, en dos bolas unidas por un cordón (aunque existen algunos modelos sin cordón y con las bolas pegadas entre sí)  más un cordón de extracción que quedaría por fuera de la vagina, como si del cordón de un tampón se tratara. 

Cada una de estas dos bolas tiene a su vez una pequeña bola metálica en su interior.  La bola metálica se encuentra suelta en el interior de la bola de mayor tamaño, de manera que con el movimiento (mientras se utilizan las bolas chinas siempre hay que procurar andar un poco y en ningún caso quedarse quieta), produce pequeñas vibraciones que estimula el tejido muscular de las paredes de la vagina, fortaleciendo los músculos del suelo pélvico.

Las bolas chinas pueden ser de varios tamaños, pesos y materiales.  Como regla general, una mujer joven sin deterioro grave de la musculatura del suelo pélvico, debería ser capaz de aguantar unas bolas chinas de mayor tamaño y peso que una mujer que haya llegado a la menopausia.  Lo ideal es elegir una marca que ofrezca dos tipos de tamaño y peso.  Un modelo para mujeres más jóvenes y otro para mujeres menopáusicas.

Además de saber elegir bien el tamaño y el peso, es fundamental elegir materiales de primera calidad, ya que estamos hablando de un dispositivo que vamos a introducir en la vagina.

Existen muchos tipos de materiales: plástico, goma, látex, silicona…  El material que posiblemente ofrezca mayores garantías es sin duda la silicona hipoalergénica o médica.  Cualquier otro material puede llegar a provocar reacciones alérgicas o simplemente no ser lo suficientemente higiénico.

Si bien es cierto que la mayoría de sex shops ofrecen entre su catálogo de bolas chinas las realizadas en silicona, no siempre cuentan con esta opción.  En cambio, las denominadas “bolas chinas de farmacia” están realizadas en silicona de primera calidad.

Otra diferencia entre ambos tipos de establecimientos es la existencia del Código Nacional para los productos de farmacia y parafarmacia.  El Código Nacional es un número que se otorga a todos aquellos productos de venta en farmacia que han pasado satisfactoriamente una serie de controles sanitarios que garantizan la seguridad del producto en sí.  Las “bolas chinas de farmacia” cuentan con este Código Nacional, lo cual supone para la usuaria final una gran tranquilidad.

Además, las “bolas chinas de farmacia” suelen venir en cajas asépticas, que no muestran claramente lo que guardan en su interior, lo cual resulta más cómodo para muchas mujeres que comprar unas bolas chinas de sex shops, donde las fotografías del envase suelen ser explícitamente sexuales.  Además, muchas de las bolas chinas de sex shops no incluyen prospecto interior, mientras que las “bolas chinas de farmacia” incluyen un prospecto donde se detalla con claridad la pauta de uso de las mismas.

Por último, un factor de importancia en los tiempos que corren: el precio.  Muchas mujeres piensan que las “bolas chinas de farmacia” son más caras que las bolas chinas de sex shops, pero esto no es cierto.  Las bolas chinas de sex shops realizadas en silicona pueden incluso llegar a ser más caras que las “bolas chinas de farmacia”.  Eso sí, si se escogen otros materiales de menor calidad como el látex o el plástico, el precio baja.

Por todas las razones expuestas arriba, el veredicto está claro.  No lo dudes, y adquiere las bolas chinas en tu farmacia.

SEQUEDAD VAGINAL DURANTE LA MENOPAUSIA

Aunque los cambios físicos asociados a la menopausia (cese de la menstruación) varían de una mujer a otra, hay ciertos aspectos que se pueden considerar comunes a la práctica totalidad de mujeres que llegan a este delicado momento.  Uno de esos cambios comunes es la aparición de la sequedad vaginal durante la menopausia.

Cuando una mujer llega a la menopausia, se produce una disminución en su nivel de estrógeno y progesterona (hormonas sexuales) que entre otras cosas, ocasiona sequedad vaginal.  Esto ocurre porque los estrógenos son los responsables de mantener los tejidos vaginales lubricados y en buen estado.  Por tanto, al disminuir la presencia de estas hormonas tan decisivas en la salud sexual de la mujer, disminuye también el líquido transparente y lubricante de la vagina.  La disminución de los estrógenos se da también después del parto y durante la fase de amamantamiento; por eso es muy frecuente que las mujeres que han dado a luz recientemente también sufran de sequedad vaginal.

La sequedad vaginal, junto con el escozor e irritabilidad vulvo-vaginal también frecuentes durante la menopausia, hacen que las relaciones sexuales durante esta fase se vuelvan molestas e incluso dolorosas.  Muchas mujeres desarrollan durante la menopausia una aversión a mantener relaciones sexuales con penetración de la que a veces resulta difícil que se recuperen.

La buena noticia es que existen varios tipos de tratamientos para hacer frente a este molesto problema.  Uno de estos tratamientos es el conocido como “terapia hormonal en la menopausia”, que sólo puede ser indicado por un especialista.  Las hormonas más comúnmente utilizadas en este tipo de terapia son el estrógeno y la progesterona.  Aunque la terapia hormonal en la menopausia se ha utilizado durante décadas, son muchos los especialistas que la han dejado de prescribir ya que los riesgos que conlleva dicha terapia son altos.  Entre ellos, el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, como el de útero.

La forma más efectiva de combatir la sequedad vulvo-vaginal durante la menopausia y así no sólo lograr volver a tener relaciones sexuales placenteras sino también comodidad en el día a día, es la utilización de lubricantes e hidratantes específicos para la zona.

En general, existen dos tipos: los de tipo vaginal (vienen acompañados de una cánula para poder introducir el producto en el interior de la vagina) y los que son utilizados para la zona vulvar (estos últimos no incluyen la cánula).

Cuando la sequedad vulvo-vaginal no es grave, suele bastar con la utilización de lubricantes e hidratantes que tratan la zona vulvar.  Es importante elegir uno que tenga ingredientes naturales que ayuden a mantener hidratada y lubricada la zona vulvar el mayor tiempo posible.  Uno de esos ingredientes naturales es la alantoína.  Esta maravillosa sustancia adquirió popularidad al conocerse que era ella la causante de las propiedades hidratantes, lubricantes, cicatrizantes y regeneradoras de la famosa baba de caracol.   En efecto, la alantoína posee todas estas propiedades, lo que la convierte en la alíada perfecta del bienestar vulvar de la mujer.

 

INCONTINENCIA URINARIA DURANTE LAS RELACIONES SEXUALES

A pesar de vivir en el siglo XXI, todavía existen muchos temas tabús que nos incomoda tratar ya sea entre conocidos o con profesionales. Los temas relacionados con trastornos físicos como la pérdida involuntaria de orina (incontinencia urinaria) o las disfunciones sexuales son buenos ejemplos. Si ya resulta difícil hablar de ellos por separado, imagínate si ambos están conectados. ¿Es común tener problemas sexuales cuando se sufre de incontinencia urinaria?

Las pérdidas de orina afectan tan negativamente a las personas que la sufren, que pueden llegar a provocar una baja autoestima y una pérdida de calidad de vida llegando a influir en su vida social gravemente. El temor a sufrir pérdidas de orina durante el coito puede generar cierta inseguridad y vergüenza a la mujer, pudiendo incluso conducirla al rechazo del encuentro sexual.  Este temor puede llegar a afectar directamente a su bienestar emocional y a su relación de pareja.

Lamentablemente, la incontinencia urinaria afecta en España a alrededor de 6 millones de personas, 4 de ellos mujeres. De este grupo,  entre un 30% y 40% sufren  pérdidas de orina mientras mantienen relaciones sexuales, y cuando éstas se producen con penetración el problema empeora ya que el pene ejerce una mayor presión sobre la vejiga. Las pérdidas de orina que ocurren durante el coito pero también inminentemente antes y después, es lo que se conoce como incontinencia urinaria coital.

La disminución del tono muscular del suelo pélvico es uno de los factores causantes de la incontinencia urinaria y fecal. Cuando los músculos del suelo pélvico se encuentran débiles, la mujer es mucho más proclive a sufrir pérdidas de orina, y además es muy posible que también pierda sensibilidad durante las relaciones sexuales.

La incontinencia urinaria coital puede generar inseguridad, pérdida de autoestima, vergüenza, e incluso disminución o desaparición de la libido. La posibilidad de desprender mal olor, una humedad extrema y otros muchos problemas ligados a la incontinencia urinaria coital, provoca incluso el temor a ser rechazada.

No obstante, la buena nueva es que ante una situación como la que estamos explicando, existen varios tratamientos para mejorar el tono muscular del suelo pélvico y con ello la incontinencia urinaria, pudiendo incluso eliminarla por completo.

Debes consultar con tu médico tu caso, sin pudor ni vergüenza (o, con pudor y vergüenza pero haciéndolo de todos modos). Tu especialista es el único que podrá dar un enfoque adecuado a tu situación. Analizará tus necesidades y encontrará la solución óptima para ti.

Es muy probable que tras analizar tu situación te recomiende que ejercites tu suelo pélvico realizando los conocidos Ejercicios de Kegel. Estos ejercicios te ayudarán a ganar control sobre la musculatura perineal, mejorando la incontinencia urinaria y la sensibilidad sexual.

Para realizar correctamente los ejercicios de Kegel, suelen recomendar el uso de un dispositivo vaginal adecuado. Nos referimos a las esferas de silicona para reforzar la musculatura del suelo pélvico. Consúltale a tu matrona, ginecólogo o urólogo cuál es el dispositivo más apropiado para ti.  Asegúrate, eso sí, de que los materiales sean de primera calidad y el producto haya pasado todos los controles sanitarios preceptivos para su venta al público.

EL DEPORTE Y LA INCONTINENCIA URINARIA

 

Cada miércoles, acudo puntual al gimnasio para realizar mi sesión semanal de crossfit.  Reconozco que esta nueva disciplina me tiene totalmente "enganchada". 

El crossfit engloba varias técnicas y disciplinas deportivas: halterofilia (levantamiento de pesas), gimnasia e incluso atletismo.  Consigue así trabajar el cuerpo de forma multidimensional: flexibilidad, fuerza, potencia, velocidad, equilibrio y coordinación entre otros.

Al principio, tan sólo estábamos otra chica y yo en clase de crossfit.  Ahora que han pasado varios meses, otras cuantas chicas del gimnasio han dejado de lado su timidez (y sus prejuicios acerca de lo que hasta ahora se han considerado "deportes para chicos") para unirse a la práctica de esta fascinante actividad.

La media de edad entre las chicas que asistimos a crossfit debe rondar los 25 - 30 años.  A pesar de nuestra juventud, hace tiempo descubrimos que a la mayoría nos ocurría algo que pensábamos sólo afectaba a las mujeres de edad avanzada.  Estoy hablando del escape involuntario de orina, es decir, la incontinencia urinaria (I.U.).

En nuestro caso, este escape de orina se produce cuando saltamos a la comba y también cuando levantamos pesas en barra. 

Admito que sentí cierto alivio al oír las confidencias del resto de chicas de mi clase y comprender que yo no era la única a la que le ocurría este problema tan molesto.  Todas estábamos sorprendidas de que a pesar de nuestra edad joven sufriéramos escapes de orina que no podíamos controlar.

Invertí semanas en leer artículos médicos sobre la I.U. para entender sus causas y sobre todo conocer su tratamiento para terminar así con mi problema.  Lo primero que descubrí es que eso de que la I.U. afecta sólo a las mujeres de avanzada edad es un mito.  Si bien es cierto que ellas son un público objetivo ya que los músculos del suelo pélvico (responsables en el mayor de los casos de la aparición de la I.U.) se deterioran con el envejecimiento, lo cierto es que el abanico de mujeres afectadas por este molestísimo trastorno es mucho más amplio e incluye a mujeres jóvenes como mis compañeras de gimnasio y yo misma.

La práctica de algunos deportes considerados de alto impacto (aquellos que para su realización requieren que los pies se separen del suelo) como correr, saltar,  aerobic etc. inciden de forma negativa sobre la musculatura del suelo pélvico, pudiéndola debilitar significativamente y facilitando de esta forma la aparición de la I.U.  Asimismo, el levantamiento de pesas ejerce una presión directa sobre la musculatura del suelo pélvico, lo cual explica por qué es tan frecuente que se produzca el escape de orina al realizar esta disciplina.  Este tipo de incontinencia es el más frecuente y se denomina I.U. de esfuerzo o estrés.

La buena noticia es que el escape involuntario de orina se puede tratar y en muchos casos (cuando no existe un problema grave como es el caso de mis compañeras de gimnasio y el mío propio) eliminar por completo.

Descubrí que el tratamiento que mejores resultados ofrece para la incontinencia urinaria de esfuerzo es la realización de los ejercicios de Kegel con la ayuda de un dispositivo vaginal. 

Entre todas las opciones que el mercado ofrece, la que más me convenció por su seriedad, garantía sanitaria, alta calidad de sus materiales y por qué no decirlo, también su precio económico, fue PELVIMAX

Llevo exactamente un mes y medio utilizando PELVIMAX a diario y para mi sorpresa, ya noto los resultados.  Los escapes de orina mientras salto a la comba en clase de crossfit han disminuido considerablemente y estoy convencida de que en unas cuantas semanas más, cuando la musculatura de mi suelo pélvico se haya reforzado aún más, acabarán por desaparecer del todo.